ME HE ESTADO ACORDANDO de una anecdota que aún me hace sonreir y os la voy a contar, porque pienso que tiene enjundia....además de ser inocente, y bueno de niños....
HABIAMOS HECHO LA PRIMERA COMUNION....Ibamos a Misa desde mucho antes con mis padres y mis tios y mis abuelas.....Un Primo mio, al hacercarse a algunos amigos de nuestros padres ya mayores, siempre recibia algun caramelo y él pedia otro para mi, pues eramos de la misma edad.
Al dárselo a él y ver que no tenian para mi, en una ocasión, se le ocurrió , en un impulso de generosidad, dárselo al Niño Jesús. Se acercó a mi madre, y le preguntó: " Tita, yo le quiero dar el caramelo al Niño Jesús, como puedo dárselo?"y le contestó mi madre, que estas cosas le encantaban, : "Pues mira, cuando salgas de Misa se lo das al pobre que espera siempre en la puerta, pues es lo mismito que dárselo a él en Persona ".
El, se lo guardó en el bolsillo y empezó la Misa.
AL VOLVER DE COMULGAR, y pasando un ratito, pues se ponia con las manos en la cara, y hacia la oracion de Acción de Gracias asi, tapandose la cara......observó mi madre que se metía el caramelo en la boca tan tranquilo.
Al salir le preguntó: No ibas a dárselo al Niño Jesús en el pobre que estaba en la puerta?.y le contestó: "Verás Tita, he pensado que como lo tengo dentro de mi, me lo como yo y después le llega a El.."
Mi madre se calló convencida de la salida del niño, que con toda la naturalidad del mundo hizo lo que deseaba hacer.
Esta anécdota me ha hecho pensar en la sencillez y la naturalidad de la oracion......El Señor solo quiere que nos salga el deseo de darle a El todo para después dárnoslo de nuevo pero aumentado con creces.....